VÍDEO DEL LEMA

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miércoles, 17 de marzo de 2021

Lecturas del Jueves de la 4ª semana de Cuaresma - 18 de marzo de 2021

 

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (32,7-14):

EN aquellos días, el Señor dijo a Moisés:
«Anda, baja de la montaña, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: “Este es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto”».
Y el Señor añadió a Moisés:
«Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso, déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de ti haré un gran pueblo».
Entonces Moisés suplicó al Señor, su Dios:
«¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto, con gran poder y mano robusta? ¿Por qué han de decir los egipcios: “Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra”? Aleja el incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo. Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo: “Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia para que la posea por siempre”».
Entonces se arrepintió el Señor de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 105,19-20.21-22.23

R/.
 Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo

V/. En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R/.

V/. Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en la tierra de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R/.

V/. Dios hablaba ya de aniquilarlos;
pero Moisés, su elegido,
se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,31-47):

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
«Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es verdadero el testimonio que da de mí.
Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz.
Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado.
Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su rostro, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no lo creéis.
Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros.
Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ese sí lo recibiréis.
¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no creéis en sus escritos, ¿cómo vais a creer en mis palabras?».

Palabra del Señor

martes, 16 de marzo de 2021

ORACIÓN DE LA MAÑANA 3º CICLO EPO Y SECUNDARIA: CONOCER Y AMAR - 17 de marzo de 2021


Piensas “quiero ser tal y como tú me quieres ver” y crees que el otro te querrá menos o incluso no te querrá si te conoce tal como eres de verdad. Así, quiere a tu máscara pero no te quiere a ti. 

Sin embargo, amar significa querer conocer y dejarse reconocer. Sólo el ojo que ama ve bien. Sólo el que quiere al que ve, quiere la verdad. El que quiere amar tiene que conocer y el que quiere conocer tiene que amar. 

No hay verdadero amor sin conocer, no hay verdadero conocimiento sin amor.


PADRE NUESTRO
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS.



ORACIÓN DE LA MAÑANA INFANTIL Y 1º CICLO EPO_ AMAR A LOS DEMÁS COMO SON - 17 de marzo de 2021

CONOCER Y AMAR A veces intentamos ser como pensamos que gustaremos más a los demás. Así, los demás solo conocerán tu máscara, tu careta, y no cómo eres en realidad. 

Sin embargo, amar significa querer a los demás como son, empezando por querernos a nosotros mismos, aceptándonos como somos. Para amar, tenemos que conocer bien a los demás y aceptarlos como son.



AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A TÍ MISMO


PADRE NUESTRO...
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS


Reflexión en torno al evangelio de hoy 17 de marzo de 2021

 


“Venid a la luz”. Todas las lecturas de los profetas de esta semana nos hablan de las bondades de la alianza de Dios con los hombres. Pero es preciso dar un paso adelante, e ir hacia la luz. Querer estar junto al buen Dios que nos llama. Que sigue llamando hoy, para que actuemos como corresponde. Porque hay muchas necesidades en el mundo.

Para estar con Dios, hay que optar. “Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo”. Las obras tienen que estar relacionadas con aquello en lo que creemos. Ser consecuentes, o, con palabras de san Pablo, “salir de la noche, y ser hijos de la luz”. Dar testimonio de Aquél en quien creemos. Con palabras, a veces, y otras veces, con obras.

El papa Francisco está insistiendo mucho en la cuestión de las obras. La “Iglesia en salida”. Todos somos parte de esa Iglesia, que no puedes quedarse dentro de los muros del templo parroquial. Una “conversión misionera”. También nos lo pide el Papa Francisco, para seguir actuando, pero con otros criterios. Porque no vale lo de antes. Buscar de qué modo, yo, allí donde me encuentro, puedo aportar mi granito de arena al crecimiento del Reino de Dios. El que puede llevar un grupo, haciéndolo. El que cuida de su familia, haciéndolo con amor. El que ya ha trabajado mucho, orando por los que continúan la labor evangelizadora.

Queramos o no, hay que decidir cómo vamos a vivir. Es que al final de la vida, nos examinarán del amor, y el amor se demuestra en las obras. “Los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio”. Todo lo que nos hace falta para la salvación, lo tenemos ya. Por lo menos, el conocimiento teórico. Eso nos lo ha dado el mismo Jesús. La parte práctica es la que depende de nosotros.

“¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.” Dios  siempre está actuando, dispuesto a mostrarnos el camino. De nosotros depende responder como es debido, como Dios quiere.

Lecturas del Miércoles de la 4ª semana de Cuaresma - 17 de marzo de 2021

 

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (49,8-15):

ESTO dice el Señor:
«En tiempo de gracia te he respondido,
en día propicio te he auxiliado;
te he defendido y constituido alianza del pueblo,
para restaurar el país,
para repartir heredades desoladas,
para decir a los cautivos: “Salid”,
a los que están en tinieblas: “Venid a la luz”.
Aun por los caminos pastarán,
tendrán praderas en todas las dunas;
no pasarán hambre ni sed,
no les hará daño el bochorno ni el sol;
porque los conduce el compasivo
y los guía a manantiales de agua.
Convertiré mis montes en caminos,
y mis senderos se nivelarán.
Miradlos venir de lejos;
miradlos, del Norte y del Poniente,
y los otros de la tierra de Sin.
Exulta, cielo; alégrate, tierra;
romped a cantar, montañas,
porque el Señor consuela a su pueblo
y se compadece de los desamparados».
Sion decía: «Me ha abandonado el Señor,
mi dueño me ha olvidado».
¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta,
no tener compasión del hijo de sus entrañas?
Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 144,8-9.13cd-14.17-18

R/.
 El Señor es clemente y misericordioso

V/. El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

V/. El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.

V/. El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,17-30):

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».
Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.
Jesús tomó la palabra y les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro.
Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
En verdad, en verdad os digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.
En verdad, en verdad os digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.
Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.
No os sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.
Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

Palabra del Señor

lunes, 15 de marzo de 2021

A los diez años de la guerra de Siria

 

Millones de refugiados por Europa y los países vecinos, y una muy difícil negociación de la paz en este conflicto donde participan las grandes potencias



Hace ahora 10 años. La guerra más cruel, más inhumana y con mayores secuelas para la población civil del siglo XXI se encuentra en Siria. Es una guerra civil que tiene la implicación de las grandes potencias, y de las potencias de los países vecinos.

Irán y Rusia, en apoyo al presidente de Siria, Bashar al-Ásad, por una parte; Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia por otra que apoyan las guerrillas que quieren un régimen democrático.

Y finalmente Turquía que quiere defenderse de los kurdos considerados como terroristas y han ocupado una franja del norte del país. Y al fondo están Israel y Arabia Saudí que apoyan las acciones de los Estados Unidos.

El último ataque importante se registró el pasado 15 de febrero, cuando el Pentágono atacó a milicias apoyadas por Irán, proporcionando al gobierno de Damasco con armas y material bélico.

El control de la región del Oriente Medio, el lugar donde fluye el petróleo en mayor proporción que en otros lugares del planeta, es el que mantiene una gran inestabilidad en estos países, tanto política, como militar.

Millones de víctimas

En estos 10 años, unas 500.000 personas han muerto o desaparecido en el cruento conflicto de Siria, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Y cerca de 6 millones de sirios están registrados como refugiados en el extranjero, la inmensa mayoría en los países vecinos, como Jordania, Líbano y Turquía. Allí viven aparte, en campamentos de refugiados, muchas veces sin las necesidades básicas.

Los emigrantes, refugiados y desplazados son más de la mitad de la población de Siria antes de la guerra: o sea 12 millones (Siria tenía 22 millones de habitantes). Los refugiados sirios también han ido a distintos países europeos, como Alemania que ha acogido a 670.000 inmigrantes.

Todas estas personas necesitan, además, asistencia sanitaria, y no son suficientes la ACNUR, la organización de la ONU que se ocupa de los refugiados, la Cruz Roja, y numerosas ONG que intentan hacer la vida menos dura a estos refugiados. No dan abasto.

La guerra de Siria se puede mirar también del lado de los niños. Vemos a niños con caras tristes, sin suficiente alimentación, y algunos lacrados por alguna enfermedad. Un millón de niños han nacido en el exilio. Conocen su tierra por lo que les cuentan sus padres, los cuales quieren volver a Siria, pero para vivir en paz, a pesar de haberlo perdido todo.

Clamor por la paz

Nadie sabe cuándo será posible la paz. El papa Francisco, ya en su viaje a Irak, hizo referencia a las inmensas necesidades de paz y de ayuda a los sirios.

Y este domingo, recordando el décimo aniversario de la guerra de Siria pidió, antes del rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro de Roma, “deponer las armas” en Siria y a “reconstruir el tejido social”. Y añadió: “Renuevo mi más sincero llamamiento a las partes en conflicto para que den muestras de buena voluntad, para que se abra un rayo de esperanza para la población exhausta”.

“Espero también –añadió– un compromiso constructivo, decisivo y renovado de solidaridad por parte de la comunidad internacional para que, una vez depuestas las armas, se pueda reconstruir el tejido social y se pueda iniciar la reconstrucción y la recuperación económica”, agregó.

La paz, dicen los expertos, se ve lejos. Poner de acuerdo Rusia, Estados Unidos, Irán y Turquía parece muy, pero muy, complicado. Sin embargo, para Dios no hay nada imposible si los cristianos ayudan con sus rezos a la paz y a la justicia en Siria.

Es fácil hablar de cifras y más cifras de muertos, de familias desplazadas, de inmensos campamentos de refugiados… Lo que pide el Papa, que fue peregrino en Irak hace unos días, es adentrarse en el corazón de estas personas y sufrir con ellas, y rezar por ellas cada día, compartiendo su dolor.

ORACIÓN DE LA MAÑANA PARA TODOS: RESTAURAR LA NATURALEZA - 16 de marzo de 2021

 


 Miremos nuestro entorno.

¿Qué podemos hacer para restaurar la naturaleza?

¡Seamos como estas mujeres buceadoras!.




OJALÁ NOS CONVIRTAMOS TODOS EN RESTAURADORES DE LA NATURALEZA. PIDAMOSLO ASÍ AL SEÑOR:

PADRE NUESTRO...

SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS.

Lecturas del Martes de la 4ª semana de Cuaresma - 16 DE MARZO DE 2021

 

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (47,1-9.12):

EN aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor.
De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.
Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.
El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado.
Entonces me dijo:
«¿Has visto, hijo de hombre?»,
Después me condujo por la ribera del torrente.
Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. Me dijo:
«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal, Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.
En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 45,2-3.5-6.8-9

R/.
 El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob


V/. Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R/.

V/. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R/.

V/. El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,1-16):

SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres quedar sano?».
El enfermo le contestó:
«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».
Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».
Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».
Él les contestó:
«El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».
Ellos le preguntaron:
«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».
Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.
Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

Palabra del Señor

domingo, 14 de marzo de 2021

Comentario al Evangelio del domingo 4 de Cuaresma. José Antonio Pagola: DIOS AMA EL MUNDO



No es una frase más. Palabras que se podrían eliminar del evangelio sin que nada importante cambiara. Es la afirmación que recoge el núcleo esencial de la fe cristiana. «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único». Este amor de Dios es el origen y el fundamento de nuestra esperanza.

«Dios ama el mundo». Lo ama tal como es. Inacabado e incierto. Lleno de conflictos y contradicciones. Capaz de lo mejor y de lo peor. Este mundo no recorre su camino solo, perdido y desamparado. Dios lo envuelve con su amor por los cuatro costados. Esto tiene consecuencias de la máxima importancia.

Primero. Jesús es, antes que nada, el «regalo» que Dios ha hecho al mundo, no solo a los cristianos. Los investigadores pueden discutir sin fin sobre muchos aspectos de su figura histórica. Los teólogos pueden seguir desarrollando sus teorías más ingeniosas. Solo quien se acerca a Jesús como el gran regalo de Dios puede ir descubriendo en él, con emoción y gozo, la cercanía de Dios a todo ser humano.

Segundo. La razón de ser de la Iglesia, lo único que justifica su presencia en el mundo, es recordar el amor de Dios. Lo ha subrayado muchas veces el Vaticano II: la Iglesia «es enviada por Cristo a manifestar y comunicar el amor de Dios a todos los hombres». Nada hay más importante. Lo primero es comunicar ese amor de Dios a todo ser humano.

Tercero. Según el evangelista, Dios hace al mundo ese gran regalo que es Jesús, «no para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él». Es peligroso hacer de la denuncia y la condena del mundo moderno todo un programa pastoral. Solo con el corazón lleno de amor a todos podemos llamarnos unos a otros a la conversión. Si las personas se sienten condenadas por Dios, no les estamos transmitiendo el mensaje de Jesús, sino otra cosa: tal vez nuestro resentimiento y enojo.

Cuarto. En estos momentos en que todo parece confuso, incierto y desalentador, nada nos impide a cada uno introducir un poco de amor en el mundo. Es lo que hizo Jesús. No hay que esperar a nada. ¿Por qué no va a haber en estos momentos hombres y mujeres buenos que introducen en el mundo amor, amistad, compasión, justicia, sensibilidad y ayuda a los que sufren…? Estos construyen la Iglesia de Jesús, la Iglesia del amor.

ORACIÓN DE LA MAÑANA 3º CICLO EPO Y SECUNDARIA: EN TORNO AL EVANGELIO DEL DOMINGO - 15 de marzo de 2021

 Lectura del santo evangelio según san Juan (3,14-21):


En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.»

Palabra del Señor

Una de esas noches Jesús le explicó algo muy importante. Los judíos pensaban que Dios solo quería castigar a los que no cumpliesen la ley. Pero Jesús le dijo a Nicodemo: lo que Dios quiere es que las personas  se salven. Lo que quiere no es condenar a la gente, sino cuidarla para que encuentren el camino de la felicidad verdadera. Por eso me ha mandado al mundo, para que ponga luz.


Jn 3,14-21. El tiempo de cuaresma es siempre un tiempo de ir a lo esencial e importante de la historia y de la vida. Por eso me ha parecido importante resaltar la experiencia de amor y locura sin límites, frente a los que ¿intencionadamente? se empeñan en definir el encuentro con Dios como algo marcado por la condena y el reproche. Si optas por buscar a Dios sinceramente, te convertirás en luz y paz para los demás.

PADRE NUESTRO...
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS




ORACIÓN DE LA MAÑANA INFANTIL, 1º Y 2º CICLO DE EPO: EVANGELIO DEL DOMINGO - Lunes 15 de marzo de 2021


 Nicodemo era un hombre muy importante. Fue un líder de Israel. Era fariseo.


Nicodemo quería saber más sobre Jesús. Una noche, Nicodemo fue a hablarle a Jesús en secreto.


No quería que nadie más le viera. Sabía que Jesús era especial porque le había escuchado enseñar y hacer milagros. Nicodemo tenía muchas preguntas que hacerle a Jesús. Jesús le dice que Él es la respuesta porque Jesús es la LUZ del MUNDO



BUEN COMIENZO DE SEMANA A TODOS


jueves, 11 de marzo de 2021

VIVIR LA CUARESMA CON MARÍA, LA MADRE DE JESÚS



De la misma manera que el antiguo pueblo de Israel marchó durante cuarenta años por el desierto para poder ingresar a la Tierra Prometida, la Iglesia, Nuevo Pueblo de Dios, se prepara para vivir y celebrar la Pascua del Señor. A lo largo de cuarenta días nos vamos disponiendo para acoger cada vez más profundamente en nuestras vidas el misterio central de nuestra fe. A este tiempo especial de preparación para la Pascua lo llamamos "Cuaresma".
En efecto, la Cuaresma no es un viejo residuo de anticuadas prácticas ascéticas. Tampoco es un tiempo depresivo y triste. Se trata de un momento especial de purificación, para poder participar con mayor plenitud del misterio pascual del Señor (cf. Rm 8,17).
Tiempo de conversión
La Cuaresma es un tiempo privilegiado para intensificar el camino de la propia conversión. Este camino supone cooperar con la gracia para dar muerte al hombre viejo que actúa en nosotros. Se trata de romper con el pecado que habita en nuestros corazones, alejarnos de todo aquello que nos aparta del Plan de Dios y, por consiguiente, de nuestra felicidad y realización personal.
En efecto, la vida cristiana no es otra cosa que hacer eco en la propia existencia de aquel dinamismo bautismal, que nos selló para siempre: morir al pecado para nacer a una vida nueva en Jesús, el Hijo de María (cf. Jn 12,24). Esa es la opción del cristiano: la opción radical, coherente y comprometida, desde la propia libertad, que nos conduce al encuentro con Aquel que es Camino, Verdad y Vida (cf. Jn 14,6), encuentro que nos hace auténticamente libres y nos manifiesta la plenitud de nuestra humanidad.

Todo esto supone una verdadera renovación interior, un despojarse del hombre viejo para revestirse del Señor Jesús. En palabras de Pablo VI: "Solamente podemos llegar al reino de Cristo a través de la metanoia, es decir, de aquel íntimo cambio de todo el hombre –de su manera de pensar, juzgar y actuar– impulsados por la santidad y el amor de Dios, tal como se nos ha manifestado a nosotros este amor en Cristo y se nos ha dado plenamente en la etapa final de la historia".
Esta es la gran aventura de ser cristiano, a la cual todo hijo de María está invitado. Camino que no está libre de dificultades y tropiezos, pero que vale la pena emprender, pues sólo así el ser humano da respuesta a sus anhelos más profundos, y encuentra su propia felicidad.
Viviendo la Cuaresma
Durante este tiempo especial de purificación, contamos con una serie de medios concretos que la Iglesia nos propone y que nos ayudan a vivir la dinámica cuaresmal. Ante todo, está la vida de oración, condición indispensable para el encuentro con Dios. En la oración, el creyente ingresa en el diálogo íntimo con el Señor, deja que la gracia divina penetre su corazón y, a semejanza de Santa María, se abre a la acción del Espíritu cooperando a ella con su respuesta libre y generosa (cf. Lc 1,38).
Asimismo, también debemos intensificar la escucha y meditación atenta a la Palabra de Dios, la asistencia frecuente al sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía, lo mismo que la práctica del ayuno, según las posibilidades de cada uno (cf. SC,110).

La mortificación y la renuncia en las circunstancias ordinarias de nuestra vida, también constituyen un medio concreto para vivir el espíritu de Cuaresma. No se trata tanto de crear ocasiones extraordinarias, sino más bien, de saber ofrecer aquellas circunstancias cotidianas que nos son molestas, de aceptar con humildad, gozo y alegría, los distintos contratiempos que se nos presentan a diario. De la misma manera, el renunciar a ciertas cosas legítimas nos ayuda a vivir el desapego y desprendimiento.
De entre las distintas prácticas cuaresmales que nos propone la Iglesia, la vivencia de la caridad ocupa un lugar especial. Así nos lo recuerda San León Magno: "Estos días cuaresmales nos invitan de manera apremiante al ejercicio de la caridad; si deseamos llegar a la Pascua santificados en nuestro ser, debemos poner un interés especialísimo en la adquisición de esta virtud, que contiene en sí a las demás y cubre multitud de pecados".
Esta vivencia de la caridad debemos vivirla de manera especial con aquel a quien tenemos más cerca, en el ambiente concreto en el que nos movemos. De esta manera, vamos construyendo en el otro "el bien más precioso y efectivo, que es el de la coherencia con la propia vocación cristiana" (Juan Pablo II).
María modelo y compañera
En este camino que nos prepara para acoger el misterio pascual del Señor, no puede estar ausente la Madre. María está presente durante la Cuaresma, pero lo está de manera silenciosa, oculta, sin hacerse notar, como premisa y modelo de la actitud que debemos asumir.
Durante este tiempo de Cuaresma, es el mismo Señor Jesús quien nos señala a su Madre. Él nos la propone como modelo perfecto de acogida a la Palabra de Dios. María es verdaderamente dichosa porque escucha la Palabra de Dios y la cumple (cf. Lc 11,28).
Caminemos en compañía de María la senda que nos conduce a Jesús. Ella, la primera cristiana, ciertamente es guía segura en nuestro peregrinar hacia la configuración plena con su Hijo.
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ORACIÓN DE LA MAÑANA 3º CICLO EPO Y SECUNDARIA: 12 de marzo de 2021


 ¿Cómo te mira Jesús?


¿Quién te mira desde el corazón?


PADRE NUESTRO...
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS



ORACIÓN DE LA MAÑANA INFANTIL, 1º Y 2º CICLO EPO: MIRAR DESDE EL CORAZÓN - 12 de marzo de 2021

¿Cómo te mira Jesús?

¿Quién te mira desde el corazón?

PIDEMOS A JESÚS QUE SU MIRADA SEA LA LUZ QUE ILUMINE NUESTRA VIDA:


 


PADRE NUESTRO...
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS


Lecturas del Viernes de la 3ª semana de Cuaresma - 12 de marzo 2021

 

Primera lectura

Lectura de la profecía de Oseas (14,2-10):

ESTO dice el Señor:
«Vuelve, Israel, al Señor tu Dios,
porque tropezaste por tu falta.
Tomad vuestras promesas con vosotros,
y volved al Señor.
Decidle: “Tú quitas toda falta,
acepta el pacto.
Pagaremos con nuestra confesión:
Asiria no nos salvará,
no volveremos a montar a caballo,
y no llamaremos ya ‘nuestro Dios’
a la obra de nuestras manos.
En ti el huérfano encuentra compasión”.
“Curaré su deslealtad,
los amaré generosamente,
porque mi ira se apartó de ellos.
Seré para Israel como el rocío,
florecerá como el lirio,
echará sus raíces como los cedros del Líbano.
Brotarán sus retoños
y será su esplendor como el olivo,
y su perfume como el del Líbano.
Regresarán los que habitaban a su sombra,
revivirán como el trigo,
florecerán como la viña,
será su renombre como el del vino del Líbano.
Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos?
Yo soy quien le responde y lo vigila.
Yo soy como un abeto siempre verde,
de mí procede tu fruto”.
¿Quién será sabio, para comprender estas cosas,
inteligente, para conocerlas?
Porque los caminos del Señor son rectos:
los justos los transitan,
pero los traidores tropiezan en ellos».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 80,6c-8a.8bc-9.10-11ab.14.17

R/.
 Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz

V/. Oigo un lenguaje desconocido:
«Retiré sus hombros de la carga,
y sus manos dejaron la espuerta.
Clamaste en la aflicción, y te libré. R/.

V/. Te respondí oculto entre los truenos,
te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.
Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti;
¡ojalá me escuchases, Israel! R/.

V/. No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto. R/.

V/. ¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!
Los alimentaría con flor de harina,
los saciaría con miel silvestre». R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,28b-34):

EN aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?».
Respondió Jesús:
«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó:
«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
«No estás lejos del reino de Dios».
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor

miércoles, 10 de marzo de 2021

ORACIÓN 3º CICLO EPO Y SECUNDARIA: "I AM LIGHT" - 11 DE MARZO DE 2021




PADRE NUESTRO...
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS


 

ORACIÓN DE LA MAÑANA INFANTIL, 1º Y 2º CICLO EPO - SEAMOS TRANSMISORES DE LUZ, COMO SANTA TERESA - 11 de marzo de 2021


DEBEMOS, POR TANTO, COMO SANTA TERESA, SER PORTADORES DE DIOS, PORTADORES DE LUZ.


PADRE NUESTRO...
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS.

 

Lecturas del Jueves de la 3ª semana de Cuaresma - 11 de marzo de 2021

 

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (7,23-28):

ESTO dice el Señor:
«Esta fue la orden que di a mi pueblo:
“Escuchad mi voz, Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien”.
Pero no escucharon ni hicieron caso. Al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón. Me dieron la espalda y no la cara.
Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso. Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres.
Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aun así les dirás:
“Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 94,1-2.6-7.8-9

R/.
 Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:
«No endurezcáis vuestro corazón»


V/. Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.

V/. Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R/.

V/. Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,14-23):

EN aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.
Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».

Palabra del Señor