La coherencia es una cualidad personal por la que la persona es capaz de vivir en armonía con su propia conciencia, de manera íntegra y siendo fiel a uno mismo.
No es fácil ser coherente... porque exige pensar, decir y hacer lo mismo, cuando por lo general la gente
piensa una cosa, dice otra y hace otra muy diferente.
A veces nos sucede que, el interés o la conveniencia por sentirse aceptado por un grupo determinado de personas o la necesidad de obtener resultados satisfactorios en algún asunto, nos conducen a no ser fieles a uno mismo.
Tener coherencia interna significa no estar dividido en distintos personajes según las circunstancias, siendo capaz de mantener la propia palabra en todo momento.
Este modo de actuar es una forma ética de comportamiento y siempre merece la pena porque es la única forma de lograr un equilibrio y paz interior.
Reflexión:
Pedro Poveda fue un hombre coherente durante toda su vida. Esto le supuso no pocos disgustos y rechazo por parte de quienes no respetaban códigos éticos y actuaban movidos por su conveniencia.
Su coherencia e integridad provenía del profundo convencimiento que tenía en actuar conforme al plan de Dios.
Por eso, siempre pedía a Dios que sus actos, ideas y sentimientos estuviesen también en coherencia con los planes de Dios.
Escuchémoslo en esta oración suya a la que se le ha puesto música.
Tú me sondeas y me conoces; sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, de lejos penetras mis pensamientos; distingues mi caminar y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. ¿A dónde iré yo lejos de tu aliento, a dónde huiré de tu mirada?
SAN PEDRO POVEDA, RUEGA POR NOSOTROS
No hay comentarios:
Publicar un comentario