VÍDEO DEL LEMA

https://www.youtube.com/watch?v=-I9hfiQdKNc

domingo, 3 de mayo de 2020

CARTA DE PEDRO POVEDA A LOS ADOLESCENTES


Pedro Poveda vivió con” la cabeza y el corazón en su momento presente”, atento a las necesidades, sensibilidades y oportunidades de su tiempo.
Nuestro hoy está lleno de incertidumbre y a la vez de esperanza, pero ¿cómo dialogaría hoy Poveda con estas circunstancias tan sorprendentes? ¿qué nos diría? ¿qué realidades nos invitaría a mirar?
Hoy es él quien se comunica contigo. Te va a hablar, pero sobre todo te va a invitar a que le cuentes, a que le compartas qué estás viviendo, cómo lo estás viviendo, qué se despierta en ti en este momento. Por ello, para leer la carta que te escribe, necesitas preparar el momento, contar con tiempo, sin prisas y un espacio sin ruidos en el que puedas estar concentrado/a.
Te proponemos que cojas un boli y un papel y mientras lees la carta o al terminar de leerla, escribas tu respuesta, la experiencia que estás viviendo, el camino que vas haciendo de aprender a vivir + lo que eres, a vivir + tus relaciones, tu familia, tu colegio, de aprender a vivir + la relación con este presente, con la humanidad, y de aprender a vivir + la idea buena de Poveda.

Mitos sin evidencia científica de la adolescencia¡Buenos días!
Hoy día 4 de mayo del 2020 vengo a hablar contigo, pero, sobre todo, vengo a escucharte. Quiero saber cómo estás y que miremos juntos cómo seguir caminando con la cabeza y el corazón en el momento presente.
Yo no he vivido una situación como la que tú estás pasando. Las dificultades que a mí me tocaron fueron distintas, ni mejores ni peores, sólo diferentes. Y creo que lo importante es no dejar que se convierta en algo más que nos pasa sino hacer que se transforme en una experiencia donde elegir quién queremos ser en esta situación en la que nos encontramos inmersos.
Cuando este confinamiento pase algunos habrán perdido a sus seres queridos, otros sus empleos y otros sufrirán aún más precariedad y recortes en sus libertades. Este parón nos lleva a la reflexión, a mirar más allá de uno mismo, a ser más conscientes de lo que realmente es importante en la vida, qué y quién nos da sentido, a poner cada uno lo mejor de sí mismo… Imagino que junto al dolor y la impotencia habrás visto también muchos gestos de solidaridad y de entrega gratuita.
Ante estas circunstancias hay muchos modos de responder. Yo elegí el diálogo, la confianza, el aunar esfuerzos, tender puentes desde la bondad y la justicia, el vivir muy despierto a la realidad para que nadie se quedara fuera de mi mirada y lo más importante, mi única fuerza la encontré en la oración.
A partir de ahora te invito a que dialoguemos juntos. Ya puedes coger papel y boli para apuntar, dibujar o crear artísticamente todo aquello que haga vibrar tu corazón y así puedas enviarme tu carta.
Me imagino que te sonará esta frase que me gusta mucho: “Tú has de ser siempre tú” aunque en esta coyuntura que os toca vivir ahora, la relación con uno mismo es un gran reto, ¿no? Nunca dejamos de conocernos y vivir + lo que somos. Esta pandemia que estáis viviendo, quizá os ha hecho tocar mucho vuestra fragilidad. ¿Te ha pasado a ti?  ¿Has experimentado el límite, el cansancio, el enfado, la alegría… quizá la enfermedad o la pérdida, la rabia, la hartura?
¿Qué está pasando en ti en estas semanas? ¿qué sentimientos has tenido? ¿qué has descubierto de ti? No lo pienses mucho, escríbeme (o dibuja) aunque sean palabras sueltas, sentimientos… todo lo que haya pasado por ti en estos días.
Quizá me preguntes cómo vivir la alegría en este momento… Yo, que dije, “Si eres alegre, lo tienes todo ganado” Y yo te devuelvo la pregunta ¿en qué te apoyas, en quién te apoyas?
En los últimos años de mi vida, de manera especial, cuidé las relaciones, la tolerancia, el respeto profundo al otro, a sus ideas, el cuidado de la familia… Nos necesitamos, necesitamos a los demás. Aunque no es fácil, lo sé. ¿Cómo está siendo tu relación con las personas, con tu familia, con tus amigos, con los que en las redes sociales piensan distinto? ¿A quién echas de menos?
Siempre vamos muy rápido ¿verdad?, ¡Tenemos tantas cosas que hacer, tantos planes, la agenda tan llena! Sin embargo, cuando algo así nos sorprende nos damos cuenta de que, eso que siempre dejamos de lado o posponemos, ahora se hace más necesario que nunca: el encuentro con las personas, con uno mismo, con Dios.
Y a la vez nuestra mirada se amplía, porque esto nos toca a todos, y percibimos con claridad que solamente hay futuro para mí si hay futuro para los demás… porque las fronteras las ponemos nosotros y este virus se las ha llevado todas. Todos estamos conectados y a la vez los más perjudicados vuelven a ser los más vulnerables, que esperan de nosotros gestos de acogida y de solidaridad ¿a quién te sientes más invitado a acoger, a cuidar, a preocuparte en este tiempo? Porque “Tu prójimo es aquel de quien tú decides hacerte cercano, próximo, amigo y hermano.”
Vamos a mirar con el corazón las grandes cuestiones de la humanidad que también en estos días se han visto afectadas: el cambio climático, las migraciones, las desigualdades de todo tipo, la situación de las mujeres y de las familias, la dificultad de acceso a la educación, a la vivienda, las personas sin hogar, la pobreza extrema etc.
¿Qué crees que necesita el mundo en este momento? Y tú ¿puedes hacer algo?
Quizá te hayas preguntado dónde está Dios en medio de toda esta situación… Yo me lo pregunté también y busqué la respuesta… No es una tarea fácil… Pero lo descubrí en hombres y mujeres que, con sus gestos, su entrega, su vida hacían realidad la justicia, la solidaridad, la paz. Hombres y mujeres que no se rendían porque confiaban en que Dios estaba con ellos y en ellos acompañando, sosteniendo, serenando, abrazando, cuidando, curando y acercando distancias. Dios también camina a vuestro lado en la situación que vivís. Si te paras a escuchar la realidad y miras hacia dentro podrás descubrirlo.
¿Dónde y cómo crees que está presente?
Haz silencio dentro de ti, escucha a Dios en tu corazón, atrévete a descubrirlo dentro y fuera de ti.  A Dios lo necesitamos en situaciones que nos desafían, nos duelen y nos retan.
Todo esto acabará, aunque aún no se sabe la fecha.  Ojalá no sea algo más que os ha tocado vivir y espero que algo de lo que has aprendido a vivir + este tiempo pueda seguir caminando contigo y lo puedas aportar al futuro común que todas y todos vais a tener que construir. ¿Estás dispuesto/a? ¿Hasta dónde puedes comprometerte aquí y ahora?
Y no lo olvides, “debemos buscar la alegría dentro de nosotros, en el corazón. Si la alegría se funda en lo de afuera, vendrá y marchará según los acontecimientos, pero si se hace radicar en el corazón no habrá peligro. Cuando lo de afuera te mueva a tristeza, echa la mirada hacia adentro y encontrarás la alegría. Allí hallarás siempre motivo para estar alegre.”
Me despido. Son muchas las cosas que te he dicho, pero todas ellas importantes.  Tú puedes continuar escribiéndome tus reflexiones o volver sobre alguna de mis preguntas. ¡Adelante! No pierdas esta oportunidad, ni este tiempo que se te regala para hacerlo.
Estoy deseando saber de ti y espero con muchas ganas tus palabras (tus dibujos). ¿Nos volvemos a ver esta tarde a las 4? ¡Te espero!
Un abrazo
Pedro Poveda

CARTA DE PEDRO POVEDA A LOS NIÑOS


¡Buenos días!

Soy Pedro Poveda y vengo a hablar contigo, pero sobre todo vengo a escucharte, a que me cuentes como estás, como te sientes y a decirte que estoy a tu lado con la cabeza y el corazón en el momento presente.

Yo no he vivido una situación como la que estáis viviendo vosotros con esta pandemia. Viví otras diferentes, ni peores ni mejores, solo diferentes. Pero ¿sabéis una cosa? Lo más importante es sacar las cosas buenas de cualquier situación para ser mejores personas y aprender de ellas, saber que Dios siempre está con nosotros.

Cuando este virus se vaya algunos habrán perdido a seres queridos, otros se quedarán sin trabajo y algunas cosas cambiarán.

Ahora que estamos en casa, sin poder salir, que hemos tenido que parar y dejar de hacer todas las actividades que tanto nos gustaban es un buen momento para pensar en las cosas que realmente son importantes en nuestra vida. ¿Quién cuida de ti? ¿A quién echas de menos? ¿Cómo cuidas tu a los demás? ¿Y al mundo?

Seguro que en estos días ha habido momentos en los que te has sentido triste, nervioso, cansado, enfadado, con ganas de salir de casa, de ir al cole, de ver a tus amigos… No te preocupes, es normal. Puedes contarme todo lo que hayas sentido.

Yo siempre digo “si eres alegre lo tienes todo ganado”. Quizás te preguntes  ¿cómo vivir alegre cuando te sientes triste? Te voy a contar un pequeño secreto, te voy a contar como lo hago yo.

Cuando lo que sientas te lleve a estar triste busca la alegría dentro de ti, en tu corazón. Busca momentos de silencio y podrás escuchar a Dios en tu corazón. Él siempre camina a nuestro lado. Él está en ti.

Si miras a tu alrededor también encontraras a Dios. ¿Sabes dónde? En los demás.
Fíjate en toda la gente que cuida de nosotros fuera de casa en estos días de confinamiento. Fíjate también como la gente es solidaria ayudando a los que más lo necesitan, gente que vive en la pobreza, personas que no tienen hogar, personas mayores que viven solas y necesitan ayuda…

Fíjate también en tu familia, en como te cuidan y cuanto amor te dan tus padres, tus hermanos y fíjate también en cuánto amor das tú.

Me gustaría mucho que me contestarás a esta carta, contándome como te sientes, que gestos buenos has podido ver estos días en los demás y también en ti.
Si aún estás aprendiendo a escribir, no te preocupes. Puedes escribir palabras o puedes mandarme un dibujo. Ya sabes que dibujando también podemos expresar lo que sentimos.
Me despido. Estoy deseando saber de ti y espero con muchas ganas tus palabras o dibujos. ¿Nos volveremos a ver esta tarde a las 4? ¡Te espero!

Un abrazo

Pedro Poveda.

Identidad | Colegio Santa Teresa Alicante

ORAMOS CON PEDRO POVEDA





 Mírate con cariño y ofrece tu mejor sonrisa de buenos días a todos los miembros de tu familia en este día tan especial. Que tu sonrisa amplia llegue hoy a todos los lugares donde la Institución Teresiana está presente.


Quédate en silencio y prepárate para dar lo mejor de ti en este día de fiesta.

¡Buenos días familia Institución Teresiana!

Siéntate bien… apoya los pies en el suelo, mantén la espalda recta. Ya has experimentado que esta postura te ayuda a centrarte, a situarte desde dentro.

Vive este momento, el día que dedicamos a celebrar a Pedro Poveda. Disponte a VivirLO+. Respira con calma. Deja que la respiración te serene y te ayude a ser consciente de cómo estás por dentro, a medida que los días de confinamiento pasan y pasan...

Dedica estos minutos de la mañana para estar en ti, aquí y ahora, sin dispersión. Hazte consciente de tu interior, de lo que traes hoy en tu corazón, de tus deseos, tus preocupaciones, de tus esperanzas...Nómbralas. Experimenta que LO MEJOR Y MÁS VALIOSO DE TI ESTÁ EN TU INTERIOR ¡CUÍDALO! ¡CUÍDATE!

Comenzamos …. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


Celebramos el XVII aniversario de la canonización de Pedro Poveda
La gran familia Institución Teresiana presente en treinta países, y todos los colegios de la Red celebramos y recordamos con alegría y gratitud, que el 4 de mayo de 2003, fue canonizado y proclamado Santo por el Papa Juan Pablo II, en la plaza de Colón, en Madrid.

LUNES 4 DE MAYO 2020

DÍA DE SAN PEDRO POVEDA
Miles de ciudadanos de todo el mundo asistieron a este acontecimiento con un gran significado para la iglesia y la sociedad.
Ahora nos trasladamos a Madrid y evocamos el momento de la canonización: 

https://vimeo.com/157368273 (ver el video hasta el minuto 6:36)



En este 2020, año en el que estamos viviendo una situación jamás conocida, que ha cambiado nuestras vidas proponemos vivir+ la celebración del aniversario de la canonización de Poveda. A él dirigimos nuestra mirada. Una mirada que nos invita a tener la cabeza y el corazón en el momento presente, como él lo hizo.
Tenemos un santo entre nosotros. Y hoy vamos a vivir+ con todo el corazón que tener un santo entre nosotros es una bendición que nos hace estar orgullosos, alegres y felices.
Muchos hombres, mujeres, jóvenes, niñas, niños de todo el mundo encontramos en San Pedro Poveda luz, fuerza y sabiduría para orientar nuestra vida viviendo+ a Jesús y su mensaje. Su talante dialogante y pacificador nos señala una forma de caminar y colaborar con otros para transformar el mundo.

Donna mi prega: El rescate de Pedro Poveda.

Pedro Poveda fue un hombre de contrastes:
austero y tolerante,
enérgico y vulnerable,
osado y pacífico,
humilde y luchador,
sensible a todo lo humano
y muy de Dios.

Valores que en este momento presente nos invitan a pensar y actuar. Y hay una imagen que para él era muy importante y resumía lo que quería para quienes formáramos parte de la familia Institución Teresiana:

¡Ser sal!

Os invitamos a leer juntos el siguiente texto:

Felices los que son sal, los que salan (Mt 5, 13-16 / Mt 6, 21)
Porque le devuelven el sabor a la vida.
Ser sal es ser revolución, es mirar con otros ojos, ser sensible a todo lo que pasa a tu alrededor y estar en la medida justa que te necesiten.
Ser sal es potenciar el sabor de todo y de todos, es poner lo mejor de ti para sacar lo mejor de los demás, es estar siempre.
Devuelve el sabor a la vida, no dejes que la sal se vuelva sosa, que se apelmace, que se pierda.

Felices los que siempre están, aunque no se les vea, los que desde la gratuidad y lo pequeño transforman el mundo.
Felices porque donde está tu tesoro allí está tu corazón.
Felices los que son sal, porque ellos marcan la diferencia.

(Se deja unos segundos de silencio y oración personal. Presenta a Poveda tus necesidades, las de tu familia, las del mundo)

¡Felicitamos a Pedro Poveda y nos felicitamos en este día porque tenemos entre nosotros a un amigo entrañable que nos guía, acompaña y es santo! Y vamos a hacerlo con una ofrenda floral desde casa. Te proponemos que pongas tu creatividad en funcionamiento.
Coge una hoja de periódico (que simboliza todas las realidades en nuestro mundo hoy) pero si no tienes puedes utilizar otro tipo de papel y haz una flor y escribe en ella la palabra o palabras que más te han llamado la atención de esta oración, del ser sal, de la persona de Poveda…
Si necesitas ayuda aquí tienes un tutorial: Rosa de papel de periódico
Cuando hayas acabado la flor, la pones delante de la imagen de Poveda y le haces una foto. SI quieres te puedes incluir en ella. Después la envías al correo de Pastoral (cada centro añade su dirección)
Entre todos haremos un montaje de nuestra ofrenda floral a Poveda
Para cerrar este momento de buenos días queremos expresar nuestra gratitud por la idea buena de Poveda. Y lo hacemos uniéndonos a las palabras de Acit Joven este verano en Los Negrales, donde estabais presentes muchos de vosotros.
Gracias Señor por dejar tu puerta siempre abierta; por salirnos al encuentro en los amigos, en la familia, en Acit Joven; Gracias por la Institución Teresiana, por la idea buena de Poveda, que nos
convoca que nos une que nos hace sentirnos comunidad; gracias por ser luz si nos perdemos. Sigue ayudándonos a mirar dentro y a Ti siempre volver.

Desde casa si te animas te puedes unir a la “danza de gratitud”: 


Terminamos rezando en familia la oración a Poveda:

Señor Dios nuestro, que has concedido a San Pedro Poveda, Fundador de la Institución Teresiana, la gracia de impulsar la acción evangelizadora de los cristianos, mediante la educación y la cultura, y de entregar la vida en martirio como sacerdote de Jesucristo: haz que sepamos, como él, participar fielmente en la misión de la Iglesia con el testimonio de nuestra vida cristiana y la entrega generosa al anuncio de tu Reino. Te pedimos, por su intercesión, nos concedas el favor que deseamos alcanzar.
Ojalá “este momento presente nuestro” nos ayude a rescatar lo más humano que hay en nosotros, en cada persona. Ojalá escuchemos llamadas a la solidaridad para hacer frente a esta crisis de carácter sanitario, económico y social que nos ha sobrevenido y hagamos realidad eso tan de Poveda “la verdad está en las obras no solo en las palabras”

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén
¡QUE VIVAS UN DÍA FELIZ!

CELEBRACIÓN DEL ANIVERSARIO DE LA CANONIZACIÓN DE SAN PEDRO POVEDA

La imagen puede contener: 1 persona

MES DE MAYO: MES DE MARÍA. HOY DÍA DE LA MADRE CANTAMOS CON MIGUELI


JESÚS ES LA PUERTA: UNA REFLEXIÓN DE J.A. PAGOLA


Jesús, la puerta de las ovejas - Georges Fares - YouTube

JESÚS ES LA PUERTA
Jesús propone a un grupo de fariseos un relato
metafórico en el que critica con dureza a los dirigentes
religiosos de Israel. La escena está tomada de la vida
pastoril. El rebaño está recogido dentro de un aprisco,
rodeado por un vallado o pequeño muro, mientras un
guarda vigila el acceso. Jesús centra precisamente su
atención en esa «puerta» que permite llegar hasta las
ovejas.

Hay dos maneras de entrar en el redil. Todo depende de lo que uno
pretenda hacer con el rebaño. Si alguien se acerca al redil y «no entra por
la puerta», sino que salta «por otra parte», es evidente que no es el
pastor. No viene a cuidar a su rebaño. Es «un extraño» que viene a
«robar, matar y hacer daño».
La actuación del verdadero pastor es muy diferente. Cuando se acerca al
redil, «entra por la puerta», va llamando a las ovejas por su nombre y ellas
atienden su voz. Las saca fuera y, cuando las ha reunido a todas, se pone
a la cabeza y va caminando delante de ellas hacia los pastos donde se
podrán alimentar. Las ovejas lo siguen porque reconocen su voz.
¿Qué secreto se encierra en esa «puerta» que legitima a los verdaderos
pastores que pasan por ella y desenmascara a los extraños que entran
«por otra parte», no para cuidar del rebaño, sino para hacerle daño? Los
fariseos no entienden de qué les está hablando aquel Maestro.
Entonces Jesús les da la clave del relato: «Os aseguro que yo soy la
puerta de las ovejas». Quienes entran por el camino abierto por Jesús y le
siguen viviendo su evangelio son verdaderos pastores: sabrán alimentar
a la comunidad cristiana. Quienes entran en el redil dejando de lado a
Jesús e ignorando su causa son pastores extraños: harán daño al pueblo
cristiano.
En no pocas Iglesias estamos sufriendo todos mucho: los pastores y el
pueblo de Dios. Las relaciones entre la jerarquía y el pueblo cristiano se
viven con frecuencia de manera recelosa, crispada y conflictiva: hay
obispos que se sienten rechazados; hay sectores cristianos que se
sienten marginados.
Sería demasiado fácil atribuirlo todo al autoritarismo abusivo de la
jerarquía o a la insumisión inaceptable de los fieles. La raíz es más
profunda y compleja. Hemos creado entre todos una situación difícil.
Hemos perdido la paz. Vamos a necesitar cada vez más a Jesús.

Hemos de hacer crecer entre nosotros el respeto mutuo y la
comunicación, el diálogo y la búsqueda sincera de verdad evangélica.
Necesitamos respirar cuanto antes un clima más amable en la Iglesia. No
saldremos de esta crisis si no volvemos todos al espíritu de Jesús. Él es
«la puerta».

José Antonio Pagola.

PUERTAS


Lecturas del Domingo 4º de Pascua - Ciclo A

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (2,14a.36-41):

EL día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró:
«Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»
Pedro les contestó:
«Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».
Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:
«Salvaos de esta generación perversa».
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 22,1-3a.3b-4.5

R/.
 El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mi,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2,20-25):

QUERIDOS hermanos:
Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien,
eso es una gracia de parte de Dios.
Pues para esto habéis sido llamados,
porque también Cristo padeció por vosotros,
dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca.
Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban;
sufriendo no profería amenazas;
sino que se entregaba al que juzga rectamente.
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño,
para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia.
Con sus heridas fuisteis curados.
Pues andabais errantes como ovejas,
pero ahora os habéis convertido
al pastor y guardián de vuestras almas.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (10,1-10):

EN aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

Palabra del Señor
Yo soy el Buen Pastor» | SSCC

viernes, 1 de mayo de 2020

FÁBULA INFANTIL: LA LEONA FIERA


fabula la leona fiera

Hubo una vez una leona muy feroz que vivía en un bosque. Aquella leona era tan fiera, tan fiera, que el resto de animalillos del mismo vivían asustados evitando cada día el cruzarse con ella.
Y es que la leona se dedicaba a cazar cachorros de todas las especies para saciar su hambre y sin preocuparse ni un momento por la tristeza que aquello pudiera generar en sus vecinos. La leona consideraba que no había carne más rica y suculenta que la de los cachorrillos del bosque y se dedicaba a perseguirlos y a amenazarlos de día y de noche. Tampoco respondía a las súplicas de sus vecinos, que pedían constantemente a la leona que dejase de atemorizar a sus cachorros. “¡Deberíais  sentiros afortunados de que los prefiera a ellos antes que a vosotros!”, les respondía continuamente la leona.
Quiso la vida que, con el tiempo, aquella leona también tuviese cachorros. ¡Qué contenta se sentía al verlos crecer y sentirlos a su lado! ¡Cuánta compañía tenía! Adoraba jugar con ellos y el simple hecho de poder contemplarlos mientras se divertían o dormían plácidamente.
Pero un día, entre tanta felicidad, llegaron al bosque unos cazadores que pretendían apoderarse de sus pequeños cachorros. Cada vez que amanecía, la leona tenía que echarse sobre el lomo a los cachorros y hacer mil peripecias para escapar de aquellos temibles cazadores.
Cansada de esconderse y convencida de que ya no les quedaban a los cazadores muchos rincones por explorar, la leona decidió pedir ayuda a su vecinos los animales del bosque. ¡Qué desconsuelo y qué tristeza sintió la leona al ver que ni uno solo de sus vecinos abría la puerta de su casa! Y es que la leona no había tenido ninguna consideración con aquellos animales y el tiempo le pagó con creces su actitud.
Pero tranquilos, amiguitos, que los cachorros de la leona no sufrieron ningún daño, y comenzaron una nueva vida en otro bosque y con otra actitud: la de hacer muchos amigos y nuevos vecinos a los que querer y respetar por siempre.

TODO VA BIEN


El cuidado es todo, pues sin él, ninguno de nosotros existiría. Quien cuida ama, quien ama cuida. Cuidémonos los unos a los otros, particularmente en estos momentos dramáticos de nuestras vidas, pues ellas corren peligro y pueden afectar el futuro de la vida y de la humanidad sobre este pequeño planeta que es la única Casa Común que tenemos.



Lecturas del Sábado de la 3ª semana de Pascua

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (9,31-42):

EN aquellos días, la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba construyendo y progresaba en el temor del Señor, y se multiplicaba con el consuelo del Espíritu Santo.
Pedro, que estaba recorriendo el país, bajó también a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla.
Pedro le dijo:
«Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y arregla tu lecho».
Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Sarón, y se convirtieron al Señor.
Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacía infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba.
Como Lida está cerca de Jafa, al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle:
«No tardes en venir a nosotros».
Pedro se levantó y se fue con ellos. Al llegar, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron todas las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela mientras estuvo con ellas. Pedro, mandando salir fuera a todos, se arrodilló, se puso a rezar y, volviéndose hacia el cuerpo, dijo:
«Tabita, levántate».
Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él, dándole la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.
Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.

Palabra del Señor

Salmo

Sal 115,12-13.14-15.16-17

R/.
 ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor. R/.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R/.

Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando el nombre del Señor. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio segun san Juan (6,60-69):

EN aquel tiempo, muchos de los discípulos de Jesús dijeron:
«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?».
Sabiendo Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
«¿Esto os escandaliza?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, hay algunos de entre vosotros que no creen».
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.
Y dijo:
«Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede».
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce:
«¿También vosotros queréis marcharos?».
Simón Pedro le contestó:
«Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».

Palabra del Señor
A QUIÉN IRÉ? – POR AMOR A LA VERDAD

SIN DEFENSAS


Cuento para niños: La mentira de María


cuento-mentira-maría

Las mentiras no son buenas, pero a veces nos podemos sentir tentados por decir una muy pequeña. Y es que a veces las mentiras parece que pueden salvarnos de alguna que otra regañina y sacarnos de problemas en unos segundos, facilitando así muchas cosas, como por ejemplo el hecho de recibir regalos, dulces o mimos.
Pero lo que es verdaderamente cierto, amiguitos, es que las mentiras tienen las patas muy cortas, y siempre se descubren y convierten una pequeña situación incómoda en un problema muy grande, sin contar que a menudo lastimamos a los demás al decir mentiras y ya nadie confía en nosotros por engañar. Y esa dura lección fue la que tuvo que aprender una niña llamada María, gracias a una terrible mentira que la metió un día en un problema muy grande.
La historia comienza en un día cualquiera en la escuela cuando María, que era muy traviesa y le gustaba mucho hacerle bromas a sus compañeros, hizo que su amiga Tania llorara, se enfadara con ella y le contara a la profesora su travesura. Entonces la maestra habló con María seriamente y le dijo que llamara a sus padres, que quería hablar con ellos al día siguiente en la escuela:
  • Oh, eso no podrá ser de momento­ -contestó María ideando una mentira para escapar de la situación‑, mamá ha estado un poco delicada de salud y papá la tiene que cuidar.
Inmediatamente la maestra se preocupó y preguntó a María que era lo que tenía su madre:
  • No estoy muy segura, pero no puede levantarse de la cama y papá no puede dejarla, solo para ir al trabajo– respondió María.
Al día siguiente, a la hora de pasar lista, la maestra muy atentamente preguntó a María si su madre ya se encontraba mejor, a lo que ella respondió:
  • Muy mal, no creo que pueda venir a la escuela estos días.
Una respuesta que alarmó mucho a sus compañeros de clases, que fueron muy atentos con ella colmándola de atenciones para animarla. A María la mentira le hacía sentir un poco mal, pero en el fondo le gustaban mucho los dulces y los mimos, por lo que no había mal que por bien no viniera y decidió mantener la mentira durante bastante tiempo.
Al igual que una bola de nieve rodando, cada vez la mentira se hacía más grande y todos pensaban que la mamá de María estaba muy mal en casa, por lo que se sentían muy preocupados por ella. Sin embargo, como siempre pasa con las mentiras, finalmente la verdad salió a la luz el día que la maestra de María se encontró con la mamá en el supermercado. Cuando la maestra de María  preguntó preocupada por su salud, la madre respondió:
  • No he estado enferma desde hace mucho tiempo… ¡estoy tan fuerte como un roble!
Aquella frase dejó al descubierto la fatal mentira de María.
Al día siguiente, y como siempre cuando se pasaba lista, la maestra preguntó por su mamá a María y la niña contó lo mal que estaba, como venía haciendo desde semanas atrás.
  • ¿En serio, María? – Preguntó la maestra muy molesta.
  • Sí – Respondió la niña algo confundida.
Tras aquella respuesta la maestra se levantó y salió del salón. Cuando volvió la sorpresa fue enorme para todos, pues la mamá de María entró en el aula detrás de ella. Parecía muy disgustada, y en aquel momento la maestra aprovechó la oportunidad para enseñarles una lección importante a todos:
  • Las mentiras son malas y tienen las patas muy cortas. Lastiman a quienes más queremos y terminan empeorando una situación, porque la verdad siempre sale a la luz, no importa cuánto tarde.
Ningún compañero se dio cuenta de lo que había pasado, pues pensaron que por fin la mamá de María se había curado, pero aprendieron también aquel día que las mentiras nunca son una buena opción. María, por su parte, que sí sabía muy bien de que hablaba su maestra, se acercó a pedir perdón a su mamá y a su profesora al término de la clase  comprometiéndose a no decir mentiras nunca más. Aquel apuro había sido una lección suficiente para María, que vio en la cara de su mamá la realidad de que lastimar a alguien con una mentira no vale nada la pena.

Hoy es la fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores


Papa Francisco confía a San José Obrero los desempleados por ...

El 1 de mayo la Iglesia celebra la Fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores, fecha que coincide con el Día Mundial del Trabajo. Esta celebración litúrgica fue instituida en 1955 por el Siervo de Dios, Papa Pío XII, ante un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
El Santo Padre pidió en esa oportunidad que “el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”.
Pío XII quiso que el Santo Custodio de la Sagrada Familia, “sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”.
Por su parte, San Juan Pablo II en su encíclica a los trabajadores “Laborem exercens” destacó que “mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido ‘se hace más hombre’”.
Posteriormente, en el Jubileo de los Trabajadores en el 2000, el Papa de la Familia dijo: “Queridos trabajadores, empresarios, cooperadores, agentes financieros y comerciantes, unid vuestros brazos, vuestra mente y vuestro corazón para contribuir a construir una sociedad que respete al hombre y su trabajo”.
“El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene. Cuanto se realiza al servicio de una justicia mayor, de una fraternidad más vasta y de un orden más humano en las relaciones sociales, cuenta más que cualquier tipo de progreso en el campo técnico”, añadió”.

Lecturas del Viernes de la 3ª semana de Pascua 1 de mayo de 2020


Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (9,1-20):

EN aquellos días, Saulo, respirando todavía amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse encadenados a Jerusalén a los que descubriese que pertenecían al Camino, hombres y mujeres.
Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía:
«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?».
Dijo él:
«¿Quién eres, Señor?».
Respondió:
«Soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer».
Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión:
«Ananías».
Respondió él:
«Aquí estoy, Señor».
El Señor le dijo:
«Levántate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, está orando, y ha visto en visión a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista».
Ananías contestó:
«Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén, y que aquí tiene autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre».
El Señor le dijo:
«Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre».
Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo:
«Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Espíritu Santo».
Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y fue bautizado. Comió, y recobró las fuerzas.
Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a anunciar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.

Palabra de Dios.

Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues? - YouTube

Salmo

Sal 116,1.2

R/.
 Ir al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,52-59):

EN aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:
«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Palabra del Señor